En la tragedia griega la sociedad es
presentada no en un equilibrio estático, sino en un proceso de continua
construcción y ajuste de la relación entre los individuos y las instituciones
de su cultura. En esta situación, la tensión que se da entre la rigidez que
impone la sociedad y la flexibilidad, se construye en base de un sistema de
polaridades y oposiciones que luchan entre sí. Por ejemplo, la inversión de
roles sexuales, la alteración de relaciones familiares y el uso de la lengua
que lleva una inestabilidad del equilibrio y armonía.
En ese trabajo se analizará el uso
del lenguaje entre Medea y Jasón, Medea y Creonte, y Medea con el coro. Esta
tragedia griega llamada Medea, lleva
a cabo el uso de distintas máscaras y el lenguaje moderno que utiliza Medea al
hablar del rol de la mujer.
Durante toda la obra se puede ver a
Medea utilizando un modo muy moderno del lenguaje, ya que critica la
reindicación y discriminación de la mujer.
En su conversación con Creonte, ella
utiliza su lenguaje con argumentos para que la deje quedarse un día más antes
de que la exilien. El primer argumento fue el sentimiento por su patria:
- Creonte: “Hablas en balde; nunca
conseguirás persuadirme”
- Medea: “¿Y me expulsarás de aquí desoyendo mis súplicas?“
- Creonte: “Sí, pues no te prefiero a mi familia”
- Medea: “¡Oh patria! ¡Cómo me acuerdo de ti ahora!”
- Creonte: “Fuera de mis hijos, también yo lo que más
amo es mi ciudad”
Pero
no logra convencerlo. Luego acude a su naturaleza paternal para que logre
comprenderla con sus hijos y que no puede abandonarlos como hizo el padre:
“…pensaré dónde he de refugiarme con
mis hijos, ya que su padre no se cuida de ellos”
Por otro lado, en su primer
encuentro con Jasón se muestra con una actitud en la cual no le interesa ni
piensa en las consecuencias que podría llegar a tener diciendo esto. Medea
insulta a Jasón con todos los calificativos negativos y le reprocha todo lo que
ella hizo y sacrificó por él, por ejemplo, traicionar al padre y matar al
hermano. En este encuentro no utiliza ninguna máscara social.
“...has hecho bien en venir, porque
me consolaré maldiciéndote, y tú sufrirás oyéndome”
Por otra parte, en su segundo
encuentro, ella se presenta con una más social de una mujer arrepentida de todos
sus actos y dichos, amable y temida por haber actuado de tal manera. Medea en
esta conversación se encuentra en un papel muy humillante ya que le cuesta
mucho encarnar ese papel. En esta escena, Medea termina llorando y de a poco
logra convencer a Jasón como una mujer débil y sufrida:
“Te ruego, Jasón, que perdones mis
anteriores palabras; justo es que disimules mi ira, ya que tanto te he servido”
Finalmente, después de esta
conversación que Medea pude tener con Jasón, se replantea si valdrá la pena vengarse
o no, ya que no podría ver crecer a sus hijos y sufriría mucho la muerte de
ellos. Aquí hay un desdoblamiento entre “Medea madre” y “Medea bruja”.
En cuanto al coro, Medea tenía una
relación de confianza con estas en la que no le hacia falta usar ningún tipo de
máscara social y se mostraba tal cual era. Esto se debía a que el coro estaba
integrado por todas mujeres, lo que es muy inusual en la tragedia griega, y la
confianza que Medea pudo tener con estas. A partir de todas las cosas que le
suceden a Medea, el coro opinaba y universalizaba eses problemas, como por
ejemplo, la maternidad, el amor-pasión y la guerra. Medea logró ganarse al coro
y que estas siempre estuvieran a favor de ella. Solo hubo una situación en la
que estuvieron en desacuerdo con el pensamiento de Medea, que fue en el momento
donde ella decide asesinar a sus propios hijos.
En conclusión, podemos afirmar claramente la
teatralidad que utiliza Medea al verla con distintas máscaras sociales durante
el drama. También se muestra con un lenguaje muy moderno desde el punto de
vista de la problemática de género al hablar y cuestionar la maternidad y el
hecho de ser mujer.